Antes de meternos de lleno en lo que es una alfombra olfativa me gustaría primero enumerar los beneficios que trae el olfato para nuestros perros, ¡y es que son muchísimos! Y todo ventajas.

«Hola, Mundo» – dijo Nariz.

El olfato es la forma natural que tienen los perros de reconocer lo que les rodea. Un perro que no olfatea en sus paseos es un perro que muy posiblemente tenga algún tipo de problema emocional o en su entornoEl olfato para un perro es el símil de la vista para una persona.

Las personas sin darnos cuenta solemos coartar que nuestros perros huelan durante los paseos, por tener prisa, por resultarnos pesado, por querer cruzar una calle rápido, porque no entendemos por qué lo hace… Son muchos los motivos. Y yo te pregunto: ¿De quién es el paseo? ¿tuyo o del perro? La mayoría responderemos que el paseo es del perro, por tanto, ¿por qué no le dejas oler tranquilo?

Oler durante los paseos ayuda en:

  • Sentirse seguro en un entorno. Perfecto para casos de inseguridad, estrés o ansiedad en la calle.
  • Saber qué perros o personas han pasado por donde él está paseando.
  • Desconectar de la vista durante pequeños momentos, lo cual ayuda a que la información visual que llega (sobre todo viviendo en ciudad) no supere al perro, pudiendo sufrir bloqueos o miedo.
  • Le ayuda a relajarse.
  • Reducir la probabilidad de que reaccione ante perros, ruidos o personas por ir más relajado.

 

Alfombra olfativa: una herramienta emocional de 10

 

Las alfombras olfativas consisten en alfombras hechas con tiras de tela de distinta longitud, entre las que se esconden premios de valor para el perro. En los últimos años han ido cobrando cada vez más importancia, sirviendo como herramienta perfecta en muchas modificaciones de conducta, si no en todas. Lo que se pretende con las alfombras es que el perro deje de lado la vista (al no poder ver los premios) y se centre únicamente en usar el olfato.

Beneficios

  • Ayuda en casos de estrés, ansiedad y miedo a que el perro gane seguridad en sí mismo y a que mejore su autoestima.
  • Favorece la calma y la concentración. Si el perro no se tranquiliza, será incapaz de encontrar los premios, por lo que se fuerza a sí mismo a concentrarse y buscar tranquilo.
  • Enriquece el ambiente de nuestro perro, algo muy necesario en todos a no ser que trabajes desde casa y pases todo el día haciendo actividades con él.
  • Cansa al perro mentalmente, lo cual se ha demostrado que le cansa mucho más que haber corrido durante una hora (olfato de mínimo media hora para estos beneficios).
  • Le entretiene y divierte muchísimo, es una actividad motivada intrínsecamente, el perro quiere buscar y le gusta hacerlo.
  • En días de lluvia, en los que haya vivido mayor carga de estrés o que no hayamos tenido mucho tiempo para estar con ellos, viene genial para descargar energía y estimularle por ese lado. OJO, esto no significa que las alfombras o los juegos de olfato sean sustituto alguno de salir a la calle y hacer ejercicio, pero son un buen extra.
  • A muchos perros les viene bien tener una alfombra olfativa con la asociación clara de que ahí van a encontrar comida: cuando se quedan solos en casa, cuando estamos entrenando algo y queremos motivarles a que entren a una estancia o sitio (Ej.: transportín o jaula), etcétera.

Cuando preparemos a nuestro perro su alfombra olfativa cargada de comida, asegurémonos de que busca con una concentración relajada y no de manera tensa, con el único objetivo de encontrar la comida, porque podríamos tener delante a un perro adicto, y esto no es bueno a nivel emocional.

¡¿Dónde conseguirlas?!

¡Tranquil@! Estás de suerte porque la verdad es que es muy fácil hacerlas uno mismo. Tan solo necesitamos:

– Rejilla/malla de plástico flexible o semi-flexible.

– El trapillo que queramos usar. Lo puedes conseguir en mercerías o incluso en algunos bazares chinos y es muy económico. Puedes hacerla incluso con trapos viejos o camisetas que ya no uses, ¡mira si tienes opciones!

 

En esta imagen tienes algunos de los muchos colores de trapillo que hay en el bazar de debajo de mi casa. Este material es perfecto para las alfombras.

Elaboración:

  • Cortar las tiras de trapillo con la longitud que queramos. Ten en cuenta que si tu perro es principiante quizá sea mejor que las tiras sean más cortas al principio. Puedes también alternar tiras más largas en un lado y más cortas en el otro según la dificultad que quieras ponerle.
  • Cortar la malla del tamaño que queramos que sea la alfombra olfativa.
  • Anudar las tiras a los agujeros de la malla, sin olvidarnos de cubrir bien todos los agujeros para que los premios no caigan. Muy importante reforzar los bordes de la malla y cortar el plástico sobrante para que nuestro perro no se pinche o haga daño con los picos que puedan sobresalir de lo que hayamos cortado.

 

Consejos

  • Si quieres esconder mejor los premios, puedes hacer nudos más espaciados sin llegar a cubrir todo de trapillo.
  • Incorpora a tus circuitos de estimulación mental tus alfombras olfativas.
  • Prueba a ponerlas en altura para que tu perro también utilice el venteo (olfatear el aire). Por ejemplo, encima de una mesita, silla o cama.
  • Si quieres entrenar la propiocepción pero a tu perro le cuesta un poco, una muy buena idea es colocar la alfombra olfativa encima de un disco de equilibrio. Los puedes encontrar a buen precio en Decathlon.
  • Para perros principiantes recomiendo empezar con alfombras con trapillo más corto, ya que si les cuesta mucho van a perder el interés. Eso sí, el trapillo debe ser lo suficientemente largo como para esconder medianamente los premios.
  • Si tienes un perro voraz con la comida, déjate de comederos anti-voracidad y dale su toma de pienso en una alfombra olfativa, le relajará y comerá más lento que en un comedero. Además ya estarás realizando olfato diario de esa forma mínimo un par de veces al día.