¿La castración afecta al comportamiento del perro?

¿Alguna vez has pensado en castrar a tu perro para que deje de comportarse “mal”? ¿Para tranquilizarle y que no alborote mucho en casa? Si tu respuesta es sí, haz click.
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¿Es la castración recomendable en perros?

Eso depende de por qué estamos pensando en castrar a nuestro perro o perra.

¿Quieres castrarlo por una cuestión de salud o de comportamiento? 

A la hora de decidir si lo hacemos o no, tenemos que tener en cuenta ambas cosas y al individuo en sí. Veterinarios y etólogos difieren mucho acerca de esto.

Son evidentes los beneficios a nivel de salud que tiene la castración en nuestros amigos de cuatro patas, pero… ¿Nos hemos parado a pensar alguna vez cómo les afecta hormonalmente?

Si queremos castrar a nuestro perro por un tema de conducta lo ideal es hacerlo antes de la pubertad, ya que en esa etapa las hormonas están muy revolucionadas y se aprenden con más fuerza conductas instintivas como son la monta, el marcaje con orina, la agresión hacia otros perros por el territorio o una hembra, etc.

Castrar a un perro no tiene porqué eliminar las conductas que nosotros consideramos desagradables.

Estas conductas que a nosotros no nos gustan o nos pueden hacer pasar vergüenza, tienen su razón de ser. Castrar o esterilizar a nuestro perro no tiene por qué eliminarlas ya que en ellas también influyen el aprendizaje y la educación que hasta el momento haya tenido.

Vamos a poner un ejemplo. Son muchos los dueños que castran a perros machos para eliminar la monta hacia nuestras piernas, objetos o incluso perros que van tan tranquilos por la calle. Está demostrado que castrar a un perro elimina en gran medida este problema, pero, si el perro lleva ya tiempo realizando esta conducta y ha aprendido a relacionarse así con otros perros o a gestionar el estrés de esta manera, es menos probable que castrarlo funcione para eliminarla.

No debemos confiar en que la castración va a acabar con nuestros problemas.

Hay muchísimos casos en los que sí que se aprecian cambios al castrar a perros adultos, pero esto es muy difícil si tienen muy fijadas las conductas aprendidas.

¿Cuándo es recomendable entonces castrar a nuestro perro?

Dejando de lado debates como la superpoblación de perros en calles, perreras y protectoras, si se quieren evitar problemas de salud conducta, lo mejor es hacerlo antes de que experimenten su primer celo, es decir, antes de llegr a la pubertad. De esta manera se reducen aún más las probabilidades de tumores mamarios y de próstata, quistes ováricos, etc.

Actualización: actualmente hay ciertos estudios que avisan sobre la posibilidad de que la castración aumente la probabilidad de que se puedan desarrollar cánceres más agresivos ante un sistema auto-inmune distinto por la pérdida de las hormonas sexuales. No obstante, la probabilidad de desarrollar cáncer o tumores por conservar los órganos sexuales es bastante mayor. 

¿Cuándo “no” sería recomendable?

En términos de conducta, si tenemos un perro miedoso, inseguro, nervioso o con agresividad defensiva (por miedo).

No hay que confundir agresividad defensiva con agresividad por dominancia, ya que la última podría llegar a reducirse con la castración, no siendo así con la agresividad defensiva o por miedo.

Machos y hembras tienen niveles de testosterona en su organismo que les dan auto-confianza seguridad.

Si a un perro macho miedoso le arrebatamos la producción de testosterona podría perder más la confianza en sí mismo.

Por otro lado, en el caso de las hembras, la esterilización lo que hace es eliminar la producción de estrógenos y progesterona, que digamos que es lo que “ablanda” el cáracter de un perro. Sin embargo, sigue teniendo testosterona en su organismo, igual que los machos tienen estrógenos aunque en menor medida que las hembras.

¿Qué pasa entonces si castramos a una perra agresiva-dominante?

Lo más probable es que el problema empeore, ya que le estamos dejando solo la testosterona. De hecho, muchas hembras se “masculinizan” tras castrarlas. Por eso no es extraño verlas orinar con la pata medio levantada o sentir interés por otras hembras mientras que rechazan a los machos.

¿Entonces qué hago?

Hay que valorar bien si castrar a nuestro perro/a es positivo o negativo para él/ella en sí. Si nos interesan más los beneficios de salud o los de conducta.

Si podemos consultemos a un especialista en comportamiento canino y a nuestro veterinario de confianza para que valore nuestra circunstancia personal.

¿Y tú? ¿Valoras más la salud? ¿La conducta? ¿Ambas? 

 

 

 

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