¿Sabías que el perro es una de las pocas especies que sigue teniendo ganas de juego aún siendo adulto?

¿Y sabías a qué otra especie le pasa lo mismo? La tienes en el espejo, así es, ¡a los humanos!

Siendo dos especies juguetonas aún en nuestra etapa adulta, podemos sacarle mucho provecho. Y es que el juego es una de las mejores maneras de fortalecer enormemente la relación y el vínculo con nuestro perro. No solo esto, además es mediante el juego cómo mejor aprende un perro, haciéndole divertida la enseñanza de habilidades y obediencia.

 

Cada perro es distinto

No a todos los perros les gusta el mismo tipo de juego, de hecho puedes tener varios perros y darte cuenta que a algunos les gusta más estirar con una cuerda y a otros perseguir una pelota. O puede que prefiera estar en el sofá pero que cuando sacas los juguetes interactivos se levante de un salto. A cada perro le gusta jugar de una forma ya que dependerá de su personalidad y carácter. Si bien es cierto que hay ciertas razas más predispuestas al cobro o a estirar, podemos tener un labrador que prefiera quedarse el juguete para él solito.

Probar distintas formas de juego hasta dar con la que le gusta a nuestro perro es algo muy divertido y que también te permitirá tener un repertorio más amplio. A Kala por ejemplo le gusta jugar con mis manos (de manera controlada), estirar de cuerdas, persecución (perseguirme y que la persiga) y, en menor medida, correr si le tiro un objeto (sin el cobro).

Beneficios del juego

Además de la mejora de la relación y el vínculo, hay algunos beneficios más sobre el juego.

Cuando un perro juega, igual que cuando lo hace una persona, libera endorfinas que hacen que se sienta cómodo con el ambiente o la persona con la que está jugando. Por ello, es una excelente forma de trabajar inseguridades con entornos o personas desconocidas. Es por tanto también una conducta de bienestar, el perro solo juega cuando se siente cómodo y seguro.

Aprenden autocontrol emocional. El juego no deja de ser una actividad divertida pero también muy excitante para los perros. Cuando dos perros juegan entre ellos, en el curso del juego se van dando pequeñas pausas para evitar que la excitación sea demasiada y que algún movimiento sea muy brusco y de lugar a conflicto. Cuando nosotros jugamos con nuestro perro, está muy bien también ir teniendo estas pausas para que descanse un poco y se controle. Por ejemplo, podemos conseguir esto enseñándole el «suelta» cuando jugamos a estirar.

Por supuesto, jugar también mejora el estado físico de tu perro, fortalece sus músculos y articulaciones y le hace estar en mejor forma. Varios estudios han demostrado, tanto en perros como en personas, que estar en buena forma física tiene correlación con la felicidad y la seguridad en uno mismo.

Permite liberar energía. El cansancio físico, y según cómo juguemos, también mental, permite que los perros con niveles de energía alto tengan momentos de explosión y descarga que les servirán para que la energía baje y disminuyan conductas debidas al aburrimiento y excitación.

Y por último y no menos importante, a los perros les encanta jugar con nosotros, ¡incluso a veces más que con otros perros!

encuesta tres

En una muestra de 283 perros, el 77’7% refirió que sus perros prefieren jugar con ellos antes que con otros perros. Solo un 5’7% de la muestra no tiene interés en el juego, ni con personas ni con otros perros.

 

Tipos de juego más comunes

De persecución (darte caza y que le des)

Muchísimos perros tienen todavía dentro suyo el instinto de caza de sus antepasados, por tanto correr persiguiéndote o que tú les persigas es algo que les encanta. Hay profesionales que creen que no debes perseguir a tu perro si no que sea él quien te persiga, ya que si le persigues le estás enseñando a huir de ti. Yo pienso que el que huya o no de ti cuando vas a ponerle la correa pasa por otras cosas y no solo por si juegas a perseguirle o no.

Jugar con juguetes

Los perros son como las personas y, aunque a la mayoría le encantan los objetos en movimiento que rebotan y se alejan a gran velocidad, otros prefieren un buen tira y afloja con mordedores y nudos o darle a la cabeza con juguetes interactivos rellenos de comida.

  • Pelota (frisbee, juguetes saltarines): jugar a lanzar la pelota es un clásico, ¿quién no lo ha hecho alguna vez? Si bien este juego divierte y cansa físicamente a nuestros peludos, hay que hacerlo con precaución. Son muchos los perros, sobre todo los más sensibles al movimiento (Ej.: border collie), los que pueden obsesionarse por todo aquello que se lance y volverse adictos a la pelota, lo que no es nada sano. ¡Pero un poco de juego controlado de vez en cuando no es nada malo! Marcar un inicio y un fin ayuda en todo este tipo de juegos, denominados juegos explosivos.
  • Estirar: el juego preferido de Kala. Es tan fácil como activar al perro para que coja un mordedor o cuerda que le sea cómodo de agarrar con la boca y comienza la diversión. El perro estira hacia un lado y tú tiras hacia el otro. Suele gustarle a casi todos los perros independientemente de la raza y además es uno de los juegos en los que el perro trabaja junto a ti, por lo que el lazo aumenta mucho. Por otro lado, sirve como sustituto de la comida para reforzar muchos comportamientos y también para focalizar al perro en el juguete durante el paseo si queremos evitar que le ladre a algún patinete. Cuando juegues a estirar, deja que tu perro tenga pequeñas victorias en las que «te quita» el juguete de la mano, que se lo crea. Intercala esto con pedirle que lo suelte y que luego lo vuelva a coger, pero no te centres solo en esto. A nadie le gusta un juego en el que siempre pierde 😉

 

¿Sabes qué tipo de juguete le mola más a tu perro? Aquí te dejo los juguetes que más suelen gustar según una muestra de 225 perros de diversas razas.

encuestaN*= 225.

*Donde N es igual al número de perros pertenecientes a la muestra.

encuesta dos

 

Otros juegos

  • El escondite. Escóndete y llama a tu perro. Permite entrenar la llamada y hacer muy divertido su entrenamiento ya que para el perro es un subidón el momento en que te encuentra.
  • Juegos de olfato y puzzles mentales. Entrena el olfato de tu perro y sus capacidades cognitivas. Este juego aporta un sinfín de beneficios. Tienes diversos ejemplos en mis historias destacadas de estimulación mental de Instagram y también puedes leer este post sobre sus beneficios y cómo entrenarlo: Post 17: El olfato: juegos y ejercicios
  • Enseñar habilidades. No hablo de obediencia, si no de habilidades tontas que si el perro no sabe o no quiere realizarlas en un momento dado no nos enfadamos ni nos frustramos.  El perro ejercita la mente, en varios casos trabaja la propiocepción y además se lleva un montón de premios. Y nosotros pasamos un momento de calidad con él.

 

La verdad es que existen un montón de juegos distintos y este post se haría interminable, por lo que te animo a dejar en los comentarios otras propuestas de juego para que las analicemos. Próximamente se viene post sobre los tipos de juguete existentes en el mercado con un breve análisis de cada uno :).